La inactividad física es un problema de salud pública de rápido crecimiento y contribuye a una variedad de enfermedades crónicas. A la salud le genera complicaciones tales como obesidad, diabetes y cáncer. Además de mejorar la salud general del paciente, aumentando la actividad física, se ha demostrado ser eficaz en el tratamiento y la prevención de enfermedades crónicas incluso con todos los beneficios de la actividad física.

En Estados Unidos y en muchos países los niveles de inactividad son alarmantes. Estamos frente a los que se conoce como una           “epidemia de inactividad” con enormes costos. Más de la mitad de los adultos (56%) no cumplen con las recomendaciones de actividad física suficiente en el 2008.

 De acuerdo a los últimos datos de riesgos para la salud global de la organización mundial de la salud (2004) después de la hipertención arterial, la presión, el consumo de tabaco y la alta glucosa en la sangre, la inactividad física constituye la cuarta causa principal de muerte a nivel mundial con cerca de 3.3 millones de muertes atribuibles al año. La evidencia mas reciente (2009) utilizando la medida directa, en lugar de datos de la encuesta muestra que la inactividad física es la principal causa de muerte en los EEUU.

 

 

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Un estudio realizado en 2008 muestra que la inactividad física cuesta al sistema de salud de EEUU $330 por persona al año, lo que equivale a mas de $102 mil millones de dólares por año.

 El 40% de los médicos de atención primaria de Estados Unidos y el 36% de los estudiantes de medicina de Estados Unidos no cumplen con 2800 de las actividades fisicas federales directrices.

 Los médicos inactivos son menos proclives a proporcionar el asesoramientos de realizar ejercicio a los pacientes y proporcionan menos modelos creíbles para la adopción de comportamientos saludables. No es sorprendente que solo el 34% de los adultos estadounidenses reporten haber recibido asesoramiento sobre el ejercicio en su última visita medica.

 Las investigaciones muestran que un bajo nivel de actividad física expone al paciente a un mayor riesgo de morir que el fumar, la obesidad, la hipertensión o el colesterol alto.

 Para los hombres mayores, la actividad física regular puede disminuir el riesgo de muerte en un 40%. Las personas activas de 80 años tienen un riesgo menor de muerte que las personas inactivas de 60 años.